Pastores Luis y Marina Meléndez

Pastores Luis y Marina Meléndez
Pastores de la IBE Callao

jueves, 18 de junio de 2009

Introduccion al Apocalipsis II

EL LUGAR Y FECHA DE REDACCIÓN
1. LUGAR DE REDACCIÓN Patmos, una insignificante isla rocosa de 50 millas cuadradas, situada cerca de 24 millas al occidente de la costa de Asia Menor y cerca de 70 millas al suroccidente de Efes Es la isla donde Juan está exiliado «por (en griego: dia) haber anunciado la Palabra de Dios y haber dado testimonio de Jesús» (1,9).
2. FECHA DE REDACCIÓN Se ha debatido la fecha, pero la elección reposa entre el tiempo de Nerón, 64-68 D.C., y el tiempo de Domiciano, 91-96 D.C . Muchos defienden la fecha Nerodiana tantos como los defensores de la fecha Domiciana. Evaluando los argumentos de cada posición, el peso de la evidencia favorece a la fecha, 91-96 D.C.
3. Philip Schaff, defiende la primera fecha, ha dicho que el exilio de Juan a Patmos y la disputada fecha,
a. «La evidencia externa señala al reinado de Domiciano, 95 D.C.; la evidencia interna al reinado de Nerón, o pronto después de su muerte, 68 D.C .»
b. Schaff favorece una fecha entre la muerte de Nerón (Junio 9, 68), y la destrucción de Jerusalén (Agosto 10, 70).
4. La Evidencia Externa sobre la fecha temprana.
a. La Persecución de Nerón Los eruditos afirman que Pablo paso dos años en Roma, probablemente 61-63 D.C., esperando su proceso judicial ante Nerón. Es concordado que Nerón libero a Pablo y le permitió continuar sus viajes y obra.
i. Indica que hasta este tiempo no había oposición imperial; sin embargo, todo esto se cambio con el incendio en Roma, 64 D.C. Nerón busco formas de escapar de la acusación de que él causo el fuego y encontró su vía de escape en los cristianos.
ii. En este punto es conveniente al cargo hecho contra los cristianos por Tácito, quien dijo que eran «una clase odiada por sus abominaciones.... Una inmensa multitud fue convencida, no tanto del crimen del incendio de la ciudad, como del odio contra la humanidad .» La ejecución fue brutal, y la persecución tan severa que de entre el populacho «surgió un sentimiento de compasión» por los Cristianos; «porque no era, como parecía, para el bien público, sino para saciar la crueldad de un hombre, que ellos estaban siendo destruidos »
iii. Tres puntos se mantienen firmes: Los Cristianos eran odiados por abominaciones no especificadas; fueron acusados de incendiar la ciudad, y la conducta de ellos, en contraste a la sociedad romana, los hizo parecer un género humano odiado.
b. Surgen dos preguntas. ¿La persecución de Nerón se extendió a las provincias? Y si ¿él Emperador publico un edicto imperial o prohibición contra los cristianos? No hay evidencia de que la persecución de Nerón se extendió más allá de Roma.
i. Los primeros escritores que aseguran que esta se extendió más allá de Roma son Sulpicio Severo y Orosius (400 D.C.). Schaff admite que Severo dio su narración «mayormente de Tácito .» William Ramsay dice que la narración de Severo de la persecución Nerodiana es encontrada en Tácito, y cita a Severo como diciendo las palabras de Tácito, «Este fue el comienzo de las severas medidas contra los Cristianos. Después la religión fue prohibida por leyes formales, y la profesión del Cristianismo se hizo ilegal por los edictos publicados .»
ii. Pero ¿fueron leyes formales haciendo al cristianismo ilegal por edictos publicados por Nerón, o vinieron más tarde? Es claro de la correspondencia entre Plinio y Trajano que en este tiempo (111-113) no hubo edicto formal; porque si hubiera habido tal edicto, Plinio hubiera sabido que hacer.
iii. Parece por tanto, así señalado por Ramsay, que el principio de Nerón fue una ley no escrita por la cual los gobernadores de las provincias juzgaron a los cristianos . Esto parece que el castigo infligido era administrativo y no judicial .
iv. Si Severo dependió de Tácito para su información, y Tácito no dice nada acerca de las «leyes formales» y los «edictos publicados,» se sigue que estas leyes y edictos vinieron a través de los últimos emperadores. Por tanto parece no haber otra interpretación de la declaración de Severo, «Después la religión fue prohibida por leyes formales, y...se hizo ilegal por los edictos publicados.» Nerón permitió que los cristianos fueran acusados con ofensas sociales o morales, antes que criminales. Por medio de esta práctica Nerón sentó un precedente la cual se convirtió en una ley no escrita, respetada y seguida por los últimos emperadores y usada contra los cristianos por los magistrados de las provincias.
v. Ramsay señala el elemento tiempo en el reinado de Nerón entre el 64 y 68 D.C. como otro factor en el desenvolvimiento de la actitud hacia los cristianos y en el desarrollo de las leyes fijadas. La persecución que empezó en el 64 fue interrumpida, sino terminada, por la partida de Nerón desde Roma a Grecia en el 66. Retorno a Roma en el 68 cuando supo de la revuelta que lo llevo a su muerte semanas más tarde . Esto no es para decir que las persecuciones cesaron, Porque Pablo fue muerto durante este período; sino que significa que la persecución por Nerón disminuyó.
c. Conclusión: De la evidencia, parece que la persecución de Nerón no fue dirigida a la aniquilación del Cristianismo, porque no se extendió más allá de Roma, y porque él no publico un edicto formal contra los cristianos. Esto indica que la actitud hacia los cristianos no fue determinada bajo Nerón, sino que las leyes formales y edictos mencionados por Severo fueron desarrollados bajo los emperadores que siguieron a Nerón. La acción del Estado contra los cristianos se desarrollo en el imperio dentro del periodo entre el 70 y 96 D.C.; pero aun durante este período, parece no haber habido edicto imperial de proscripción de algún emperador
5. Evidencia externa para la fecha tardía: Nerón fue continuado por Vespasiano y Tito, pero no hay registro de una confrontación directa con los cristianos por estos gobernantes. No obstante, bajo Domiciano, quien fue motivado por el temor de conspiración y por su deseo por los honores divinos, el plan contra cualquier libertar del individuo o alguna oposición de despotismo fue llevado hasta el extremo. Ramsay piensa que este plan contra los intereses filosóficos «no se originaron en la mera tiranía caprichosa,» sino que la oposición a los cristianos fue política. La acción fue contra la iglesia como una unidad organizada . Domiciano buscó restaurar el culto Romano y estimuló a la adoración de él mismo como señor y dios . Esta reverencia por los dioses y al emperador era considerado prueba de lealtad al imperio; rehusar en pagar este homenaje era considerado sacrilegio y traición. Desde el punto de vista de Domiciano el asunto era político; desde el punto de vista de los cristianos era religioso. En ambos casos las líneas fueron trazadas, y el conflicto fue largo y sangriento para los santos.
a. La diferencia en las actitudes de Nerón y Domiciano hacia los honores divinos y la adoración de ellos mismos parece marcada, y la áspera actitud de Domiciano argumenta por la última fecha del Apocalipsis.
b. Siendo declarado emperador, Nerón prohibió estatuas de él de oro y plata . No obstante, Tácito menciona una estatua de bronce del emperador que fue fundida en fuego . Suetonio dice, «El menosprecio todos los cultos religiosos excepto el de Atargatis, la Diosa Siria,» a quien él sacrificaba 3 veces al día . Aunque Nerón reveló en la aclamación del populacho y acepto adoración como un dios, parece haber estado algo restringido de la deificación por el principio de «que los honores divinos no son pagados a un emperador hasta que este ha dejado de vivir entre los hombres .» Y en vista de que Nerón amaba la vida, no estaba de unirse a los rangos de las deidades muertas. En contraste, Domiciano solicito la adoración de él mismo por el pueblo y quiso que lo miraran como un Dios.
c. Esta disposición de Domiciano y el espíritu de reino se ajusta mejor al tenor del Apocalipsis que la actitud de Nerón. Como se verá el tema del Apocalipsis es ese de un conflicto de las fuerzas morales y espirituales; la verdad y la lealtad a Cristo son hoyadas contra el error religioso y la lealtad al poder gobernante
6. Los Tempranos Escritores.
a. Ireneo (120-202 D.C.), escribiendo de Juan, dijo, «Por eso que fue visto no desde hace mucho tiempo, sino casi en nuestros propios días, hacia el final del reinado de Domiciano ».
b. Clemente de Alejandría, escribiendo el 193, identifica la liberación de Juan a la muerte de un emperador, diciendo, «Por cuando, a la muerte del tirano, él retorno a Éfeso desde la isla de Patmos ». No nombra «al tirano,» pero acorde a Eusebio, la tradición sostenía que el tirano era Domiciano.
c. Victorino, quien fue martirizado en la persecución de Diocleciano (303 D.C.), comenta sobre 10:11, «Cuando Juan dijo estas cosas él estaba en la isla de Patmos, condenado a la labor de las minas por el Cesar Domiciano. Ahí él vio el Apocalipsis» . Comentando en 17:10, dice de las siete cabezas, «Uno permanece, sobre quien el Apocalipsis fue escrito — Domiciano, a saber ».
d. Eusebio sostiene la fecha de Domiciano. Al escribir acerca de la persecución bajo Domiciano , «Por aquel tiempo, según la tradición, el apóstol y evangelista Juan... fue condenado a residir en la isla de Patmos » Eusebio continua, «Al cabo de quince años de reinar Domiciano, y tras sucederle Nerva en el poder, el Senado romano votó que los honores de Domiciano fueran eliminados y que volvieran a casa los desterrados injustamente, y al mismo tiempo tomaran de nuevo sus posesiones... Así pues, entonces, según una antigua tradición nuestra, el apóstol Juan, viniendo del destierro en la isla, pasó a vivir a Éfeso ». El se refiere a lo mismo en el capítulo 23; y en el libro V. 8, se refiere al testimonio de Ireneo .

Introduccion al Apocalipsis I

INTRODUCCION
El Apocalipsis es uno de los libros más fascinantes de la Biblia. Todo creyente desea entender su mensaje. Sin embargo, es uno de los libros difíciles de entender en las Escrituras; por ende pocos creyentes lo estudian .
Muchos estudiosos han dedicado tiempo a escribir comentarios sobre este libro, y cada uno de ellos ha llegado a conclusiones muy diferentes acerca de lo que Apocalipsis enseña. Este estudio no es un intento de escribir un comentario; las metas son:
a. Presentar una introducción al estudio de Apocalipsis.
b. Presentar un análisis del libro que ayudará a entender el Apocalipsis.
c. Comentar sobre los pasajes de interés en el libro.

UNIDAD I

POR QUE ESTUDIAR EL APOCALIPSIS

EL TITULO
1. En la versión de Reina-Valera, 1960, el título es, El Apocalipsis de Juan. En el texto Griego es, Apokalupsis Ioanou .
2. Apokalupsis significa «un poner al descubierto, una postura desnuda, haciéndolo descubierto». La palabra es de apokalupto, «poner al descubierto, quitar el velo.» El libro pone al descubierto o quita el velo a través de los símbolos, señales, imágenes, y visiones la inminencia de la persecución enfrentando la iglesia. Busca preparar al pueblo para la persecución por medio de la revelación que Dios dio a Jesucristo para mostrarla a Sus siervos.

EL PROPÓSITO
1. Propósito básico del libro Dar ánimo a los cristianos quienes estaban sufriendo persecución, mostrando la soberanía de Dios.
a. Dios ve sus lágrimas. Apoc. 7:17, 21:4
b. Sus oraciones llegan a Dios. Apoc. 8:3-4
c. Su muerte es precioso para Dios. Apoc. 14:13
d. La victoria final es garantizada. Apoc. 15:2
e. Su sangre será vengada. Apoc. 6:9-17
f. Cristo reina para siempre Apoc. 5:11-13
g. Cristo vendrá otra vez para recibir los suyos. Apoc. 21 y 22
2. Una de las claves de interpretación del apocalipsis gira en torno a las razones que impulsaron a escribir el libro. Se puede señalar algunas líneas maestras.
a. Obviamente, los destinatarios de la obra son igle¬sias de Asia Menor (c. 1-3). Las mismas, aparte de tener un contenido sim¬bólico, son comunidades reales del siglo I como lo demuestra la des¬cripción de episodios de la época . A estas se les anuncian no solo acontecimientos proyectados hacia el futuro lejano sino «las cosas que deben acontecer pronto» (1, 1) «porque el tiempo está cerca» (1, 3).
b. El final de los años sesenta resultó an¬gustioso para los cristianos. Por un lado, el Imperio los había colocado en su punto de mira como adversarios sometiéndolos a la persecu¬ción. Por otro, la comunidad judía de la que habían surgido se enfrentaba con las armas contra Roma. El primero los perseguía, la segunda optaba por una trayectoria que no podían se¬guir. ¿Podría sobrevivir frente a un Imperio enemigo y una comunidad a la que no podían unirse en su lucha armada?
c. Partiendo de ese contexto la obra persigue alentar a los cristianos de Asia Menor ubicados en medio de una situación de persecución apenas acabada a la que se ha sumado el final del Segundo Templo de Jerusalén. La comunidad cristiana, lejos de sentir miedo, ante unos acontecimientos, no debe temer sino perseverar. El futuro se revelará muy distinto del amenazador presente

AUTOR
1. La pregunta es si el escritor era un profeta desconocido llamado Juan, un presbítero que vivió en Éfeso, o el apóstol Juan, que escribió como apóstol y profeta.
a. Es verdad que el escritor en ninguna parte se refiere a sí mismo como apóstol,
b. Pero la evidencia externa (la voz de la tradición) y la evidencia interna señalan a Juan el apóstol, como el autor del Apocalipsis
2. El apóstol Juan, el cual se menciona a si mismo cuatro veces Apoc 1:1, 4, 9; 22:8 La tradición más antigua (Justino, muerto hacia el 155; Ireneo, muerto hacia el 200) afirma que se trata en los tres casos del mismo autor.
3. Aunque pocos escritos tempranos levantaron la pregunta de la autoría, la composición del apóstol Juan del Apocalipsis nunca fue cuestionada hasta el moderno criticismo liberal del siglo IXX. Críticos han intentado asociar el libro con un cierto «Juan el presbítero,» que es supuesto haber vivido, muerto, y sido sepultado en Éfeso. La evidencia ofrecida para estas críticas es débil y la mayoría inconvincente como será señalado
4. La evidente externa e interna en apoyo del apóstol Juan como el escritor del libro.
a. Justino Mártir (110-165 D.C.) dice, «Hubo un cierto hombre con nosotros, cuyo nombre era Juan, uno de los apóstoles de Cristo, que profetizó por una revelación,» y luego se refiere a los mil años, la resurrección y el juicio de Apocalipsis 20 .
b. Al final del siglo II el Apocalipsis fue reconocido por los representantes de las iglesias principales como una obra genuina del apóstol Juan. En Asia, Melitón, obispo de Sardes, reconoció el Apocalipsis de Juan y escribió un comentario sobre él
c. Ireneo de Lyon en la Galia, firmemente en su autoridad divina y apostólica .
d. Ireneo (120-202 D.C.), quien había escuchado a Policarpo, un discípulo de Juan el apóstol, escribió en su Contra las Herejías , «Juan también el discípulo del Señor...dice en el Apocalipsis,» y luego cita profusamente de ese libro . Habiéndose de esta manera identificado como «el discípulo del Señor,» Ireneo dice más tarde: «En una clarísima luz Juan, en el Apocalipsis» ha revelado ciertas cosas, las cuales el escritor procede a discutir . En relación con la Bestia de Apoc 13, 18, la identificó con Domiciano . El pasaje es mencionado por Eusebio en 2 ocasiones si bien no parece desprenderse ineludiblemente que éste situara la redacción de Apocalipsis en la época de Domiciano, aunque fija durante ese reinado el destierro de Juan a Patmos, identificando a éste con el apóstol, al igual que Victorino .
e. Clemente de Alejandría (153-217 D.C.),
i. Escribe del «apóstol Juan» quien «retornó a Éfeso desde la isla de Patmos» después «de la muerte del tirano.» El tirano no es nombrado .
ii. Habla de que Juan, el autor de Apocalipsis, fue liberado de Patmos a la muerte del «tirano», sin identificar a que personaje se refiere con este calificativo.
f. Tertuliano, (145-220 D.C.) llamado «el Padre del Cristianismo Latino,» citó frecuentemente el Apocalipsis sin dudas aparentes sobre su autenticidad .
i. Tertuliano -al igual que Hipólito señala que Juan estaba en Roma cuando fue desterrado y de ello parece desprenderse que el hecho tuvo lugar bajo el principado de Nerón . Así lo interpretó Jerónimo
ii. En el libro III. xxv, Tertuliano escribe de Jerusalén descendiendo del cielo. Cita a Pablo, quien la llamó «nuestra madre» (al 4:26, y dice, «el apóstol Juan la contemplo,» refiriéndose a Apocalipsis 21:2
g. Orígenes (185-254 D.C., aceptaba el Apocalipsis como inspirado, y lo catalogaba como parte del Homologoumena dice,
i. Orígenes , que nos habla de la condena de Juan a Patmos pero no la sitúa bajo ningún monarca concreto
ii. «Acorde a Juan, Dios es luz (I. II. 7), incuestionablemente refiriéndose al apóstol Juan. Luego más tarde dice, «Escuchen la manera en que Juan (el Juan que él había citado arriba) habla en el apocalipsis» (I. II. 10) . Orígenes conoció un Juan que escribió la Escritura, y era Juan el apóstol.
h. Epifanio sitúa el destierro de Juan en el rei¬nado de Claudio César, si bien -cabe la posibilidad- confundió a Nerón con Claudio como consecuencia de que el primero tenía ese nombre.
i. Hipólito (170-236 D.C.), identifica al escritor como Juan el apóstol:
i. «Dime, bendito Juan, apóstol y discípulo del Señor, ¿qué hiciste tú para ver y escuchar concerniente a Babilonia?» y cita los capítulos 17-18 .
ii. Hipólito señala que Juan estaba en Roma cuando fue desterrado y de ello se desprende que tuvo lugar bajo Nerón .
j. Victorino (quién murió en la persecución, 303 D.C.), obispo de Petau, escribió el primer comentario sobre Apocalipsis, únicamente un fragmento del cual ha sobrevivido. Comentando sobre 10:3 dice, «Y por su voz Juan dio su testimonio en el mundo...porque él es un apóstol .»
k. En occidente, el libro fue aceptado por el decreto del papa Dámaso I, en el año 382, confirmado en los concilios de Hipona (en el 393) y de Cartago (en el 397), junto con los demás escritos del NT. En oriente, fue incluido en el canon después de mucha polémica (que se prolongó hasta el siglo IX) aunque es el libro del NT que no es leído como parte de la liturgia en la Iglesia Ortodoxa .
l. La versión siríaca de Apocalipsis 5 y a la Historia de Juan, el hijo de Zebedeo en siríaco se¬ñalan que fue Nerón el que ordenó el destierro de Juan.
5. Los negadores de la paternidad juanina:
a. El primer maestro y escritor de la iglesia en cuestionar la autoría apostólica de Apocalipsis fue Dionisio (200-265 D.C.), Obispo de Alejandría, discípulo de Orígenes. Dionisio fue un anti-milenario. En su celo contra la doctrina de los mil años en boga entre maestros de ese tiempo, Dionisio tomó la posición de que el Apocalipsis no fue escrito por Juan el apóstol . Confesó que no entendía el Apocalipsis. Aunque admitió «que este era la obra de algún hombre santo e inspirado,» declaró, «Qué Juan es este, no obstante, es incierto.» Era «de la opinión que hubo muchas personas con el mismo nombre de Juan el apóstol,» en Asia, y menciona a Juan Marcos. Concluye, «Pienso, por tanto, que fue algún otro de aquellos que estaban en Asia. Por eso es dicho que hubo dos monumentos en Éfeso, y que cada uno de estos lleva el nombre de Juan .» Pero esto no prueba nada, porque había dicho que hubo muchas personas en Asia llamados Juan; y reposa su conclusión en rumores. Aunque interesante y hábilmente expuesto, su discusión no afecta el testimonio de los escritores, y por otra parte, falla en identificar alguna persona en particular como el autor del Apocalipsis.
b. Algunos , como el romano Cayo, a principios del siglo III rechazaron el Apocalipsis por fomentar el milenarismo.
c. Otro discípulo de Orígenes, Eusebio de Cesarea discrepaba de su maestro alejandrino al rechazar el Apocalipsis como no bíblico, aunque se vio obligado a reconocer su casi universal aceptación. Afirmó: "El Apocalipsis es aceptado por algunos entre los libros canónicos, pero otros lo rechazan ."
d. Cirilo de Jerusalén no lo nombró entre los libros canónicos; tampoco aparece en la lista del Sínodo de Laodicea, o en la de Gregorio de Nacianzo. Otro argumento en contra de la paternidad apostólica del libro es su omisión de la versión Peshita, la Vulgata siria en arameo. En el siglo IV, Juan Crisóstomo y otros obispos argumentaban contra la inclusión de este libro en el canon del NT, debido a las dificultades que planteaba su interpretación y el peligro que entrañaba. Los cristianos de Siria lo rechazaron debido a que los montanistas se apoyaban en él. En el siglo IX, fue incluido junto con el Apocalipsis de Pedro entre los libros "discutidos" de la Stichometría de Nicéforo, patriarca de Constantinopla.
e. Martín Lutero consideraba que el Apocalipsis "no es ni apostólico ni profético", y decía que "Cristo no se enseña ni se sabe de él aquí ".
f. El argumento para un «Juan el presbítero» en lugar de «Juan el apóstol» como el escritor del Apocalipsis reposa en una declaración de Papías (70-155 D.C.), quien es estimado haber escrito cinco libros, de los cuales unos pocos fragmentos han llegado a nosotros. Pero el pasaje se confiado para este argumento (que «Juan el presbítero» está separado de Juan el apóstol) parece haber sido entendido mal por los que lo usan. Papías escribió, «Si, entonces, alguien hubiera atendido a la venida de los ancianos, pregunte minuciosamente después de sus deciros, —lo que Andrés o Pedro dijo, o lo que fue dicho por Felipe, o por Tomás, o por Santiago, o por Juan, o por Mateo, o por algún otro de los discípulos del Señor.» El identificó a estos apóstoles como ancianos, lo cual no es sorpresa porque la palabra fue usada como término de respeto para una persona anciana o para designar a una generación antigua o pasada 1 Tim 5:1; Heb 11:2; también aplicándola a los supervisores de la iglesia 1 Ped 5.1; Tit 1:5; Papías continuo, «cuales cosas Aristión y el presbítero (anciano) Juan, los discípulos del Señor, dicen.» En esto él no identificó a Aristión como un anciano, sino que lo distingue del presbítero Juan, de esta manera identificando a este Juan como el Juan de los siete apóstoles a quiénes él identificó como ancianos o presbíteros . Pero si pudiera ser probado que Papías está escribiendo de dos hombres con el nombre de Juan, un apóstol y un presbítero (y no puede ser deducido del texto), aun no se sigue que este Juan el presbítero escribió el Apocalipsis. La evidencia para un Juan el Presbítero como escritor del Apocalipsis es prácticamente nada.
6. Evidencias internas de la autoría de Juan el apóstol.
a. El libro revela diferencia entre el Griego del Evangelio y 1 Juan y el del Apocalipsis. Esta diferencia, es declarado, indica un escritor separado para el último libro. Hay explicación para esta diferencia de estilo.
i. Una es que al dar a la iglesia un libro que es diferente de los otros, Dios expone el libro usando un estilo de lenguaje diferente.
ii. El que cree que el escritor estaba bajo la inspiración y guía del Espíritu Santo y que él habló a través o por medio del Espíritu Apoc 1:10; 2:7,11,17,29; 3:6,13,22; 4:2; 14:13; 22:17, está diferencia de lenguaje es de poca importancia.
iii. El lenguaje fue escogido por el Espíritu. Jn 14:26; 16:13; Hech 2:4; 1 Cor 2:13 Esta línea de razonamiento lleva poco peso con la moderna crítica liberal, pero deberá satisfacer al creyente.
b. El uso de ciertas palabras encontradas en los escritos de Juan — el Evangelio y 1 de Juan — y el Apocalipsis señalan para identificar al autor.
i. La primera de estas que conecta a los tres es la identidad del Hijo como «el Verbo» (logos): «el Verbo era Dios» Jn 1:1,14; «al Verbo de vida» 1 Jn 1:1; «El Verbo de Dios» Apoc 19:13. Solo en estos tres libros Jesús es identificado como «el Verbo.»
ii. Otra palabra es nikao, «vencer» o conquistar. Jesús la uso de él Jn 16:33; Juan la uso 7 veces en 1 Jn, y 17 veces en el Apoc. En cada caso en Apocalipsis es usada de Cristo y los santos venciendo mientras en el Evangelio y 1 de Jn, con dos excepciones, de los santos siendo temporalmente vencidos por el enemigo (11:7; 13:7).
iii. La tercera palabra en estos tres libros, y formando un nudo de conexión, es «verdadero» (alethinos ). La palabra aparece 8 veces en Jn, 4 veces en 1 de Jn, y 10 veces en Apoc.
iv. La cuarta palabra encontrada en Juan y Apoc es arnion, «cordero.» Jesús la uso de Sus discípulos Jn 21:15, y en el Apoc aparece 28 veces de Jesús y una vez de la bestia de la tierra, «y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero» (13:11). La emparentada palabra amnos, «cordero», es usada 2 veces en el Evangelio, ambas refiriéndose a Jesús Jn 1:29,36. Amnos no es usado en el Apoc; usa arnion. Amnos es usado para traducir Isaías en Hech 8.32, y por Pedro de la sangre de Cristo «como de un cordero» 1 Ped. 1:19. La referencia a Jesús como un cordero en el Evangelio y Apocalipsis añade peso a la evidencia para la singularidad del autor.
c. |La abundancia de la evidencia tradicional para la autoría apostólica y la casi total ausencia de evidencia para otro, lleva a que la mayoría de los estudiantes, aceptan a Juan el apóstol como el escritor del libro. Para una presentación más detallada de las evidencias ver a Henry Alford’s Greek Testament .

domingo, 19 de abril de 2009

Movimiento Apostólico y profético V

13. Errores comunes:
a. Un error común, de modo especial en el movimiento profético es el de compara a los profetas del Antiguo Testamento como los modelos de los profetas del Nuevo Testamento, dándoles en algunos casos, la misma infalibilidad que se exigía al profeta antiguo testamentario.
b. Otro error es el levantamiento de las llamadas “Escuelas de Profetas” imitando la experiencia fallida de Samuel y Eliseo, que como declara la Escritura, esta no prospero.
c. El igualar la unción del sacerdocio levítico como normativo en la vida y experiencia cristiana, de modo especial, en la unción de los llamados apóstoles o profetas.
14. Principio hermenéutico: Sola Escritura. Desde la reforma, la iglesia cristiana ha tenido una serie de afirmaciones, aceptadas de modo total, entre ellas, la más importante es llamada “La sola Escritura” Ante este principio los propulsores del movimiento apostólico y profético cometen algunos errores como:
a. La preeminencia de la experiencia individual: Este problema estaba presente en las iglesias como el caso de Corinto, que con el surgimiento de líderes carismáticos que anteponen sus experiencias personales particulares a otro criterio de interpretación bíblica. Las experiencias carismáticas han sido convertidas en claves hermenéuticas para la lectura de la Biblia, promoviendo una fenomenología religiosa justificada, no por la Palabra de Dios, sino por las experiencias. De ese modo han surgido nuevas formas sacramentales de ministrar la unción del Espíritu Santo y formas nuevas de señales para determinar su presencia.
b. El énfasis en el éxito del crecimiento numérico: el concepto de lo que es bueno o malo está siendo subordinado al éxito o no que se tenga en el crecimiento numérico o en la prosperidad material. Así, si una Iglesia crece, tiene éxito y prosperidad material es señal de que Dios está con ella, de que está siendo "bendecida". Desde esta realidad se lee la Biblia. Ya no es la Biblia la que determina si las actitudes de la Iglesia son buenas o malas, sino el éxito numérico o material.
c. La defensa de "La Sana Doctrina": Se hace alusión a "la Sana Doctrina" como una especie de "Magisterio" de modo especial de los defensores del movimiento apostólico y profético. La "Sana Doctrina" viene a ser "la verdad", entendida como la única posible y como señal de "la verdadera" o una Iglesia “Avivada por el Espíritu Santo”. La "la pureza de la doctrina" ha llevado a actitudes separatistas, farisaicas, sectarias, de falta de amor y respeto por otros cristianos. El peligro real es el "gueto doctrinal". Muchos cristianos están siendo encerrados en los límites de sus propias congregaciones de carácter apostólico, negándoseles el derecho al diálogo con otros cristianos, y a la posibilidad de otras interpretaciones distintas a las de su iglesia. El impacto negativo de esta supuesta "defensa de la fe" sobre la Unidad del Pueblo de Dios ha sido escandaloso. Esta negativa al diálogo esconde un verdadero desconocimiento de la Palabra de Dios
d. El problema del analfabetismo bíblico: este punto es la base de todos los anteriores. Las Iglesias evangélicas eran consideradas las Iglesias del Libro. Decir "evangélico" era sinónimo de conocimiento de la Biblia. La realidad hoy es que muchos evangélicos que asisten regularmente a las actividades litúrgicas de las iglesias manifiestan un profundo analfabetismo bíblico. Cada vez más aumenta el número personas que no llevan sus Biblias al culto, lo que era una de las señas de identidad. Si la Biblia se desconoce no se puede vivir, si no se vive no se experimenta su poder y beneficios, tampoco se comparte con otras personas.

CONTINUARÁ

Movimiento Apostólico y profético IV

10. Pablo Deiros afirma respecto a la hermenéutica del movimiento pentecostal, que es a su vez, el elemento forjador del nuevo movimiento apostólico y profético: “La primera observación es la de una lectura fundamentalista de la Biblia. Ya que es una aproximación histórica a la Palabra de Dios, una inspiración mecánica de las Escrituras y un rechazo al uso de métodos históricos críticos aplicados a la Biblia. La segunda es que la hermenéutica carismática es dogmática, porque se lee la Biblia a partir de presuposiciones doctrinales. En tercer lugar, su hermenéutica está caracterizada por una lectura literalista del texto bíblico. Esta interpretación no tiene en cuenta los diferentes géneros literarios, ni los distintos matices del lenguaje que caracterizan a dichos géneros. Un cuarto elemento a considerar de la hermenéutica carismática es su rechazo al uso de elementos técnicos para estudiar la Biblia. En quinto lugar, se trata de una lectura alegórica y experiencial. La experiencia llega a ser un rango normativo .
11. La clave hermenéutica más predominante, con base a la cual el paradigma neo-apostólico latinoamericano lee el texto bíblico, en suma es la experiencia personal . Por efecto de la misma, la interpretación bíblica no tiene garantía, por quebrar el principio espiritual “Ninguna escritura es de interpretación privada” 2 Ped 1:20-21.
12. Una realidad común en la interpretación de los defensores de este movimiento se da en los siguientes hechos:
a. Hacer de la excepción, norma, como el caso del llamamiento de Pablo.
b. Forzar la lectura, haciendo que esta diga lo que no dice realmente, tal el caso de las llamadas “Escuelas de Profetas” basadas en la actividad del profeta Elías.
c. Determinar funciones, atribuciones etc, en base de características reservadas para el Antiguo Pacto, como el caso del ungimiento para el ministerio profético.
d. Usar significados de los términos bíblicos, de acuerdo al criterio preformado, por ejemplo, el uso del concepto “Logos” y “Rema”
e. Espiritualizar personajes, profecías o eventos para darle la orientación prevista, por ejemplo, con el caso de los “Doce”, toman como referente a los doce hijos de Jacob, los doce de Jesús, los doce meses del año etc. Para afirmar que este es el modelo divino de trabajo eclesiástico.
f. Asumen que la profecía personal es muy importante, antes de tomar decisiones y usan como referente el hecho de que en el Antiguo Testamento se ve a muchos personajes consultar a un profeta para pedir dirección, como ejemplo, si un joven no sabe con certeza con cuál de las dos damas que pretende es la correcta, entonces, debe ir a un profeta a pedir dirección personal .

Movimiento Apostólico y profético III

9. Algunas pautas de interpretación :
a. De la letra al espíritu. Los textos del Antiguo Testamento tienen un alcance definido, en función específica del Pacto del Sinaí y del régimen cultual edificado sobre estos textos. Por ello, para entender su mensaje, este debe ser leído a la luz del Nuevo Testamento, que es el régimen del espíritu.
b. El propósito pedagógico del Antiguo Testamento. Todo el Antiguo Testamento, en sus diversos aspectos, son el maestro para los que somos parte del Nuevo Testamento. Por ello, el Nuevo Testamento es la explicación y aplicación del Nuevo Testamento.
c. De las figuras a la realidad. En el Nuevo Testamento se describe el tránsito de la realidad prefigurada a la realidad, sean hechos históricos o de las instituciones cultuales.
d. El uso del análisis de la historia. Uno debe llegar al texto con el mejor entendimiento posible de la situación histórica del autor y sus lectores.
i. El estudio de la historia del judaísmo es esencial para entender su literatura.
ii. El estudio del trasfondo gentil es esencial para entender sus aplicaciones.
iii. La falta de aplicar el análisis de los trasfondos históricos resulta en errores de interpretación.
e. Los mandamientos específicos a individuos no son la voluntad de Dios para todos. El mandamiento a Abraham para ofrecer su hijo no era para otros. La voluntad de Dios para Pedro era una muerte violente Jn 21:18-1), pero a Juan Su voluntad era diferente Jn 21:21. La voluntad para uno no necesariamente es la voluntad de Dios para otros. Esto se da en el ejemplo de Pablo, a quien Dios dio un llamado y ministerio único, al punto que se le conoce como “Apóstol a los gentiles”
f. La traducción de mandamientos bíblico de una cultura a otra. Dos cuestiones: (1) ¿Hasta qué punto se entiende que los mandamientos son condicionados por la cultura y, así, no son normativos para hoy? Y (2) ¿Qué metodología se debe aplicar para traducir los mandamientos bíblicos de aquella cultura a la nuestra? Las posiciones en los extremos son (1) tanto el principio como el comportamiento implícito deben ser modificados a la luz de los cambios históricos, y al otro extremo, (2) Los principios bíblicos y sus mandamientos de comportamiento siempre deben ser interpretados literalmente dentro de la iglesia hoy
i. Algunos creen que no todos los mandamientos bíblicos deben ser adoptados en nuestro tiempo y cultura: Las 5 referencias al “beso santo” Rom 16:16, pero pocas iglesias lo practican. Pocas iglesia practican el velo 1 Cor 11:5, pocas practican el rito de lavar los pies Jn 13:14 porque el tiempo ha cambiado la necesidad y el sentido de la práctica.
ii. Si aceptamos que algunos mandamientos son atados a ciertas culturas y otros son transculturales, llega a ser necesario desarrollar un criterio para distinguir entre los que aplican literalmente y los que no aplican. No es suficiente la posición donde eligen lo que le conviene e ignora lo que no estamos de acuerdo. Se tiene que demostrar (a) la lógica de la distinción, (b) como se puede aplicar el criterio en una variedad de temas y preguntas, y (c) la naturaleza de el criterio es derivada de y constante con las Escrituras.
iii. Esto debido al uso de modos hebraicos, sea en el culto o en ciertas formas de alabanza y adoración, por ejemplo, el uso de velos, estandartes, shofar, etc.

Movimiento Apostólico y profético II

6. El movimiento profético y apostólico usa principios hermenéuticos correctos en varias de sus afirmaciones, sin embargo, en muchos casos no es así, por ejemplo, en base de algunas excepciones definen doctrina y prácticas que defiende su posición y función:
a. La teoría del acomodamiento: Por cuanto los escritores del Nuevo Testamento se apropian muchos pasajes del Antiguo Testamento para usarlos como ilustración o por vía de aplicación especial, han sostenido que todas las citas traídas del Antiguo Testamento, aun las profecías mesiánicas, han sido aplicadas en el Nuevo Testamento en un sentido que difiere, más o menos ampliamente, de su significado original . Por lo tanto, es aceptable usar pasajes del Antiguo Testamento y darles una interpretación y aplicación que difiera del sentido original del pasaje.
b. En base de estas excepciones, el movimiento apostólico y profético interpreta porciones de la Palabra de Dios, aplicándolas a la conveniencia de su posición.
c. Implica usar ciertos pasajes referidos, por ejemplo de modo directo a Israel, y aplicarlos de un modo único a la iglesia. Por ejemplo:
i. Lo referido a la restauración del Tabernáculo caído de David Amos 9:11; Hech 15:15-16.
ii. Pasajes proféticos referidos a Israel y aplicárselo a la iglesia, como Isa 61:4-9; 60:1-3; Joel 2:18-27 etc.
7. Exegesis o eiségesis. La percepciones del movimiento, determina que no se este haciendo de modo correcto el trabajo exegético.
a. Un término sinónimo de hermenéutica es "exégesis" del verbo griego "exegeomai" que significa explicar, exponer, interpretar. Moisés Chávez explica: "Exégesis es una palabra griega formada por la fusión de la preposición Ex, "fuera", y la forma nominal del verbo Hegeisthai, "conducir". El verbo exegeisthai, significa "exponer" y el sustantivo exégesis significa "exposición". Por su naturaleza la exégesis es deductiva y pertenece al campo de la investigación. La medida de éxito en la tarea exegética depende del dominio sincronizado de varias y variadas disciplinas como la historia, la lingüística, la religión, el derecho, la literatura, el folklore, etc.
b. Lo que los promotores del movimiento realizan en su tarea de interpretación es llamada “Eisegeis”, que es la tarea de hacer que el texto diga lo que se quiere que se diga, Moisés Chávez explica: La palabra eiségesis se forma con la misma raíz verbal de la palabra exégesis, a la cual se antepone la preposición eis, "hacia adentro". La eiségesis es el aspecto inductivo de la hermenéutica, destinada a aplicar a una realidad concreta de la vida, las lecciones aprendidas tras la exégesis ."
c. Por lo cual, según José M. Martínez, “No es suficiente una aceptación formal de la autoridad de la Escritura si este concepto aparece desvaído o si el contenido bíblico llega a nosotros desfigurado por interpretaciones torcidas. De ahí la importancia de una hermenéutica correcta que nos permita recuperar su mensaje en toda su grandeza y vitalidad primigenias. En palabras de H. J. Kraus, «todas las perspectivas de éxito de la teología y de la Iglesia se hallan en la Biblia, si se consigue que los textos del Antiguo y del Nuevo Testamento vuelvan a hablar en su unidad y fuerza de expresión originales .»
8. La correcta interpretación del Antiguo Testamento implica reconocer el propósito esencial de los libros escritos, al fallar en esta perspectiva, se llega al nivel de traspasar lo que le corresponde a Israel a la Iglesia.
a. El propósito central de los libros del Antiguo Testamento es señalar la persona y obra del Mesías, prometido desde Gen 3:15.
b. Como efecto de la obra perfecta del Mesías, es la exaltación del Pueblo de Dios.

Movimiento Apostólico y profético I

PRINCIPIOS HERMENÉUTICOS.
1. La hermenéutica : es el arte y la ciencia que interpreta textos de las Sagradas Escrituras. Define las leyes que los exegetas deben seguir para determinar y explicar el sentido de la Palabra revelada. Presupone que el intérprete tiene conocimiento de los lenguajes bbíblicos y de las ciencias que contribuyen a un mejor entendimiento de las Sagradas Escrituras. Entre estas: arqueología, historia, lingüística, patrística , etc.
2. Principio hermenéutico: La correcta aplicación de principios hermenéuticos, determina la ortodoxia integral. Por esta razón, al cambiar los criterios de juicio y de valor, cambian simultáneamente los cánones que rigen la hermenéutica y por consiguiente todo el discurso religioso .
3. Como punto de partida, por definición, la base de toda reflexión y hermenéutica teológicas: LAS SAGRADAS ESCRITURAS SON Y CONTIENEN LA PALABRA DE DIOS REVELADA A LOS HOMBRES. Toda doctrina y practica se construye desde este referente, no solo en sus significados y significantes, sino en su estructura misma, la naturaleza de esta revelación como proviniendo del Dios que está más allá de nosotros mismos y de todo condicionamiento histórico .
4. La inspiración de Biblia es uno de los puntos irrenunciables de la fe cristiana, por ello se puede presentar la Confesión de Bélgica como una de las que mejor expresan esta doctrina:
a. Confesamos, que esta Palabra de Dios no fue enviada ni producida por la voluntad de hombre alguno, sino que los santos hombres de Dios, siendo guiados por el Espíritu Santo, la hablaron, conforme dice el apóstol Pedro. Después, Dios, por un cuidado especial que El lleva de nosotros y de nuestra salvación, mandó a sus siervos los profetas y apóstoles consignar por escrito Su Palabra revelada; y El mismo escribió con Su dedo las dos tablas de la Ley. Por esta razón, a tales escritos los denominamos: santas y divinas Escrituras. 2 Ped 1:21, Sal 102:18, Ex, 17:14, 34:27, Det 5:22, Exo 31:18. Creemos, que esta Santa Escritura contiene de un modo completo la voluntad de Dios, y que todo lo que el hombre está obligado a creer para ser salvo se enseña suficientemente en ella.
b. Pues, ya que toda norma de culto que Dios exige de nosotros se halla allí extensamente descrita, así no les es permitido a los hombres, aunque incluso sean Apóstoles, enseñar de otra manera que como ahora se nos enseña por la Sagrada Escritura; es más, ni aunque fuera un ángel del cielo, como dice el apóstol Pablo (Gal 1:8). Porque, como está vedado añadir algo a la Palabra de Dios, o disminuir algo de ella (Det 4:2; 12:32; 30:6; Apoc 22:19), así de ahí se evidencia realmente, que su doctrina perfectísima y completa en todas sus formas,
c. Tampoco está permitido igualar los escritos de ningún hombre -a pesar de lo santos que hayan sido- con las Divinas Escrituras, ni la costumbre con la verdad de Dios (pues la verdad está sobre todas las cosas), ni el gran número, antigüedad y sucesión de edades o de personas, ni los concilios, decretos o resoluciones; porque todos los hombres son de suyo mentirosos y más vanos que la misma vanidad. Por tanto, rechazarnos de todo corazón todo lo que no concuerda con esta regla Infalible, según nos enseñaron los Apóstoles, diciendo: Probad los espíritus si son de Dios (1Jn 4: l). Asimismo
d. Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa (2Jn. 10). 1Tim. 3:16, 17, 1Ped 1:10 12, Prov 30:6, Gal 3:15, Apoc 22:18 19, 1Tim 1:3, Gal. 1:8, 11, 1Cor. 15:2, Hech. 26:22, Rom 15:4, Hech. 18:28, Det. 12:32, 1Ped. 4:10 11, Luc. 11:13, Hech. 20:27, Jn, 4:25, 15:15, 1Tim. 1:13, Col. 2:8, Hech 4:19, Jn 3:13 31, 1Jn 2:19, Heb 8:9, 2Ped 2:1 19, Mat 15:3, Mar 7:7, Isa 1:12, Sal. 62:9, 2Tim 2:14, Mat 17:5, Isa 8: 20, 1Cor 2:4; 3:11, Sal 12:6, Det 4: 5, 6, Efe 4:5, 1Jn. 4:1, 2Jn, 10.
5. El movimiento profético y apostólico, como muchos movimientos cristianos tienen, en su tarea hermenéutica, una serie de condicionantes que determinan la interpretación de los textos que consideren. Por ejemplo, quienes asumen que la salvación se pierde por alguna causa, encontraran justificativos de su posición y buscara acomodar los textos que no estén de acuerdo a su posición doctrinal.
a. Marco teológico. Depende de muchos factores formativos del que busca interpretar la Palabra de Dios.
b. Cosmovisión, que es el resultado del marco teológico en el cual el creyente es formado, añadiendo a esto, el contexto cultural. Los intérpretes se acercan a la Biblia desde su propia manera de entender la realidad, de su propia visión del mundo. Estén o no conscientes de ello, esta cosmovisión está por detrás de todas sus actividades y colorea la visión de la realidad del intérprete. Es decir, cada interpretación bíblica supone una visión del mundo.
c. Conclusión. El movimiento profético y apostólico en función de su marco teológico y su cosmovisión, interpreta la Palabra de Dios, buscando apoyo a sus posiciones.